En noviembre, nuestra universidad fue sede y coorganizadora de un encuentro clave para el campo de la biología computacional: la “IV Reunión Anual de la Sociedad Chilena de Bioinformática”, realizada por la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado, de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM) y la Universidad de Las Américas. En esta nota, los protagonistas cuentan algunas particularidades del encuentro y explican por qué es una cita clave.
Por Carla Alonso Bertaggia
“El tema que nos convoca es, por ejemplo, cómo el uso de la informática, computación, la IA y los datos, sirven para entender y comprender procesos biológicos, químicas y en general de ciencias de la vida”, introduce Ana Moya Beltrán, académica e investigadora del Departamento de Informática y Computación, de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM). Actualmente, además, es la secretaria del directorio de la Sociedad Chilena de Bioinformática, una sociedad científica-tecnológica dedicada a la biología computacional. Desde esa vereda, ella fue una de las organizadoras de la “IV Reunión Anual de la Sociedad Chilena de Bioinformática”, que se llevó a cabo entre el 17 y el 21 de noviembre de este año, en Santiago.
Una de las particularidades de este encuentro anual es que se trató de la primera reunión anual de la Sociedad Chilena de Bioinformática que se desarrolla de la mano de dos universidades: la UTEM y la UDLA. De hecho, entre el lunes 17 y el miércoles 19 de diciembre, las locaciones se repartieron en el Campus Área Central de la universidad, en calle Dieciocho, mientras que el jueves 20 y el viernes 21 las actividades se concentraron en la Aula Magna de la UDLA, en calle República.
Durante esos días, investigadores e investigadoras de nuestra universidad, de otras instituciones y de países como Brasil o Argentina, expusieron de temas como aprendizaje automático aplicado a las ciencias naturales; genómica comparativa; bases de datos e integración de datos; minería de datos; y genómica de la conservación y la salud, entre otros.
Un sello de este año fue que “las charlas de los invitados estuvieron bien relacionadas a la IA y los datos”, agrega Ana Moya Beltrán, lo que responde desde su perspectiva a una tendencia que se observa a nivel mundial.










Posicionarse en lo académico y científico
El lunes 17 de noviembre se llevaron a cabo los llamados “workshops pre congreso”, instancia que se realizó simultáneamente en la UTEM y en la UDLA. Luego, el martes 18 de noviembre tuvieron lugar las charlas de académicos y académicas, seguidas de “flash talks” y la primera sesión de posters. Este formato se repitió el miércoles 19 de noviembre, en el Campus Área Central de la universidad. Finalmente, la reunión con sus actividades se desplegó en la UDLA (ver recuadro), el jueves 20 y el viernes 21 de noviembre, con charlas, encuentro de autoridades y premiaciones.
Entre esos expositores estaba Matías Zúñiga Bustos, investigador del Instituto Universitario de Investigación y Desarrollo Tecnológico (IDT), de la UTEM. El joven investigador fue el speaker que representó a la universidad en el encuentro anual, con su charla llamada “Rational Design of Tubulin Binding Peptides using Computational Methods”.
Pero ¿por qué es relevante impulsar eventos como este? Raúl Arias Carrasco, académico de la UTEM y director de la cumbre anual, señala que esta reunión es una oportunidad para que estudiantes, investigadores y empresas interactúen. Y más allá de eso, difundan conocimientos relacionados con las tecnologías de la información, asociados con la economía, la salud y la conservación, a través de la perspectiva de la bioinformática y la biología computacional.
Uno de los puntos críticos que se presentan en este tipo de encuentro, en general, es la comunicación entre quiénes organizan y los participantes. En ese contexto, durante este año dos estudiantes de la UTEM, puntualmente de la carrera de Ingeniería en Informática, Constanza Garrido y Jeffrey Fierro, trabajaron el desarrollo de una app multiplataforma. “Esta permitió a los asistentes a este congreso, estar conectados con las actividades y el programa, sin la necesidad de estar preguntando”, cuenta la investigadora y coorganizadora, Ana Moya Beltrán.
Entre los desafíos que enfrentan quiénes desarrollan ciencia y tecnología, añade la coorganizadora, figura el poder mostrar lo que se está desarrollando: “Que llegue a la sociedad, al público general y al ecosistema académico. Encuentros como este le permiten a la UTEM posicionarse a nivel académico y científico, a nivel nacional e internacional, lo que es bueno para nosotros y también para los estudiantes”.
Tardes de pósters
Una característica de esta versión 2025 es que participó “mucha gente nueva. Eso me llamó la atención a nivel personal. Me refiero a estudiantes de pre y postgrado, de la UTEM y de otras universidades, que vinieron a presentar sus trabajos”, acota Raúl Arias Carrasco.
Algunos de ellos y ellas participaron en las sesiones de pósters que se desarrollaron en la Casa Central de la UTEM. Cerca de 50 posters de alumnos de pre y postgrado de nuestra universidad, de UDLA, U. de Talca, U. de Antofagasta, U. Andrés Bello y U. de Concepción, entre otras, fueron parte de la “Sesión Póster 1”, la tarde del martes 18 de noviembre. Esa alta participación se dio también en la segunda sesión, al día siguiente.
Eduardo Hernández, oriundo de Venezuela, es estudiante de cuarto año del Doctorado ende Ciencias de Materiales Naturales e Ingeniería de Procesos, en la UTEM. “Mi tutor, Danilo Pérez Pantoja -académico del IDT-, forma parte de la Sociedad Chilena de Bioinformática. Como mi tesis está relacionada con esa área, decidimos hacer una pequeña investigación, no tan extensa, pero con mucho valor de resultado”, indica el estudiante.
“Para mí y para cualquier estudiante de doctorado es importante hacer estas presentaciones y participar de actividades de congresos, para poder hacer un intercambio entre colegas y construir redes, para desarrollar investigaciones en conjunto”, asegura el estudiante de la UTEM.
El académico Danilo Pérez Pantoja presentó en la primera sesión de pósters, donde expuso sobre el trabajo que está realizando en un proyecto Fondecyt, que él dirige. “Se trata de identificar los genes que poseen las bacterias que están presentes en las plantas de tratamiento de aguas urbanas, para degradar contaminantes ambientales”, detalla el investigador.
Desde su perspectiva, los encuentros de la comunidad científica en general son de “enorme valor para crear redes entre los miembros en Chile. Conocer a otras personas que hacen cosas similares a las de uno, pero quizás con un foco distinto, siempre es enriquecedor y nos da la posibilidad de colaborar con esas personas”, agrega Danilo Pérez Pantoja.
And the winner is…
| Durante la IV Reunión Anual de la Sociedad Chilena de Bioinformática se premiaron tres categorías: mejor Flashtalk, mejor póster de pregrado y mejor póster de postgrado. En la primera categoría resultó ganador Ricardo Corbinaud Antúnez, de la Universidad Adolfo Ibáñez. Él realiza su tesis doctoral en el Instituto Universitario de Desarrollo Tecnológico de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), junto con Danilo Pérez Pantoja, investigador de dicho instituto. El premio para el mejor póster de pregrado, en tanto, fue para Sebastián E. Fuentes, de la Universidad de Concepción; Nahuel Pilquinao, de la Universidad de Chile; y Cristopher Retamales Pedreros, de la UTEM. En postgrado, en tanto, los pósters premiados pertenecían a Susan Calfunao, de la Universidad de O’Higgins; Boris vidal-Veuthey, de la Universidad Mayor; y Fernando Vergara, de la Universidad de Talca. |
